Grupo: Ha venido el Maestro

ALERTA EN CALI,
SE DISPARAN CIFRAS DE NIÑOS INVOLUCRADOS EN TRABAJO Y EXPLOTACIÓN INFANTIL TRADICIÓN DE LOS DIABLITOS Y LAS CHIRIMÍAS CONVERTIDA EN INUSITADA FORMA DE TRABAJO INFANTIL El adelanto de la época decembrina en los albores de octubre impulsada con mucha fuerza por el comercio y sus agremiaciones, han disparado estímulos de gran calibre causando desbandadas de niños de diferentes sectores vulnerables de la ciudad que se abalanzan a pedir dinero en las calles de diversas formas. Hoy la tendencia más fuerte es la de combos de niños y adolescentes, disfrazados pobremente, sin mística alguna y aperados de algunos instrumentos ruidosos, hechos por ellos mismos con tarros plásticos y otros alquilados por inescrupulosos que hacen de la tradición de los diablos su negocio en estas fechas. Grupos hasta de 10 niños entre los 6 y 18 años que descienden no sólo de Siloé, sino de numerosos barrios e invasiones del Distrito de Aguablanca recorren kilometros desde sus territorios para aventurarse en busca de monedas o apostarse en los cruces de las vías más transitadas por vehículos de media y alta gama en la ciudad, hacen parte del panorama desalentador del trabajo infantil encubierto en una hermosa tradición ancestral venida a menos. Las monedas que recogen no son pocas. Convertido en un mercado lucrativo a los los diablos novatos que dejan buenos dividendos a sus promotores; de ahí la proliferación y el incremento de involucrados en este negocio de explotación, donde se contratan niños, se alquilan instrumentos musicales, disfraces y sitios de trabajo. El alquiler de un tambor redoblante y un bombo va desde los 10 mil hasta 20 mil pesos el día dependiendo del estado en que esté. Todo es mercadeo. “Según las cifras estatales hay más de 1000 mil niños y niñas haciendo actividades inapropiadas para su edad, los medios de comunicación nos están mostrando como engruesan hoy en día, las estadísticas de violencia y criminalidad por carecer de un proyecto de vida fortalecido y por la falta de apoyo para crecer adecuadamente.”. – Fundación Lideres Constructores de Paz EN UN DÍA COMÚN Y CORRIENTE PUEDEN PASAR ENTRE 3 Y 9 GRUPOS DE DIABLITOS POR UNA CALLE DE ESTRATO TRES EN CALI La magia de la infancia y de la tradición se rompió cuando muchos ciudadanos decidieron empuñar monedas, atraerlos a las calles y luego alejarlos manteniéndolos atados a una de las trampa de la pobreza. Aunque muchos digan que no están haciendo mal alguno con su compasión, si se les están robando sus sueños de niños, las oportunidades de proyectos de vida acordes a su edad y se les pone en riesgo de involucrarse en actividades de alta peligrosidad en sus correrías de calle. UNA PERSONA QUE DA MONEDAS EN LA CALLE A NIÑOS EN ACTIVIDADES DE TRABAJO Y EXPLOTACIÓN INFANTIL ENTREGA EN PROMEDIO ENTRE 120 MIL Y 150 MIL PESOS AL AÑO Enfrentados entre una cultura de mantener vivas las tradiciones populares que nos identifican como territorio, hoy se evidencia un desdibujado civismo y sentido de la solidaridad caleña, alimentado por el mito de la caridad que muchos practican en las calles. Son reales y contundentes los estragos sociales que causan, atrayendo niños y familias enteras por estos meses para cambiar radicalmente el paisaje desnaturalizado de una Cali que se exhibe para propios y turistas. No hay claras respuestas estatales a la problemática del trabajo y la explotación infantil, No son Ajenas por estos días, las hordas en los semáforos pidiendo y reclamando muchas veces airadamente a quienes los acostumbraron a dichas rutinas de la mendicidad, generando además una delicada movilidad causante de accidentes y riesgos para todos en el norte y sur de la ciudad.