ThE TriSToNeS

Erase una tarde me dirigí hacia la doble a ver culos cuando de pronto un chico me preguntó la hora. La curvatura de sus gafas, esos macarrones formando su frondosa cabellera, su contextura musculosa como el muñeco de ken, todo parecía de un sueño. Su aura expresaba un alto MMR, le miré el bulto de reojo y casi se me sale el ano.
Quedé impactado ante semejante salchicha, así que me puse nervioso y le dije:
"Son las cuatro y veinti-pene, no perdón, son las pinga y media, que diga, son quince para las miembro...". Mi cerebro parecía poseído por una quinceañera calientapijas con las hormonas alborotadas.
Se rió ante mi evidente libido y me dijo "Sabes quien soy? Soy Olalalesh, te voy a poner en cuatro reconchatumadre".
Por un momento me iba a entregar, pero recordé la cancioncita de "yo se cuidar mi cuerpo" así que comencé a correr por mi integridad anal, el lolal me perseguía a una velocidad impresionante, parecía tener activado el ulti del centauro, pero yo no era nada lento, mi culo temía por su vida y me propulsaba a punta de pedos.
finalmente llegué a un callejón sin salida y me di la vuelta, eramos Olalalesh-sama y yo. Yo no sabía si entregarle el anubis o pelear hasta las últimas consecuencias, me miró como lobo acorralando a su presa, no pude ante semejante mirada y cedí, me penetró en el mismo callejón sin siquiera bajarme los pantalones, los atravesó con su chala de acero y me dejó ensartado como anticucho de carreta, su chele penetró mi cerebro y ahora tengo que usar respirador artificial y comer por un tubo conectado a mi cuello, pero valió la pena. "olalalesh es amor , alex es vida, el sama es mi pastor y nada me faltara