el pozo del tio raimundo ,mi barrio

"Érase una vez un pozo...", que diría la historia. Y alrededor del pozo fue surgiendo poco a poco todo un enjambre de chabolas que pidió prestado su nombre. Difícilmente podía intuir el viejo tío Raimundo que su pozo, en un descampado junto a la senda de los Tomateros, llegaría a figurar en medio de una bandera morada a modo de pendón pirata. Con bandera, himno y pasodoble propios, los habitantes del Pozo del Tío Raimundo desprenden un inusual chovinismo con sabor a campechano.El primero en llegar es un asturiano, José Cortina, en 1925. Los cuatro palos de su casa fueron algo así como la primera piedra de los edificios públicos. Poco a poco, llegan campesinos andaluces, extremeños y manchegos, atraídos por, la gran ciudad.

En los años cincuenta comienzan los problemas. A las trabas impuestas por los propietarios de los terrenos se unen las de los guardias civiles, que intentaban en vario detener la construcción de chabolas. La oscuridad se convierte así en el mejor aliado de los moradores del Pozo del Tío Raimundo. De la noche al día surgen cerca de 2.000 chabolas.

La llegada del padre José María de Llanos, en 1955, es todo un revulsivo. El cura rojo tan pronto aparece en el barrio con un puñado de universitarios para poner ladrillos como se mete debajo de una chabola para impedir su derribo.

El año 1956 se estrena con un alcalde democrático, Horacio González, ex condenado a muerte, que logra triunfar en los comicios locales en plena dictadura. Ocho años después 90 familias gitanas se instalan en el vecino poblado de la Alegría. Por aquel entonces, se tenía al Pozo del. Tío Raimundo como una especie de ciudad sin ley. Los grises no entran en el barrio hasta 1969. Para los habitantes del Pozo, la Policía Nacional viene a ser como el Ejército francés en la guerra de la Independencia. Así lo demuestran las palabras de Enriqueta López a la Brigada Político Social: "Si usted es comisario de Vallecas, yo soy comisaria del Pozo".

Ese mismo año se crea la Asociación de Vecinos del Pozo del Tío Raimundo. Ocho años después una circular del Gobierno Civil advierte que o se cambia de nombre "con la adopción de un patronímico propio" o se suspenden sus actividades. "En un acto de chulería", según su presidente, Miguel Ángel Pascual, "decidirnos rebautizamos con el pomposo nombre de Asociación de Vecinos del Pozo del Tío Raimundo del Pozo del Tío Raimundo".

En 1979 comienzan a construirse las primeras viviendas de promoción pública. La tercera y última fase culminará a mediados de junio, cuando las últimas 150 viviendas sean ocupadas por las familias que aún viven en cha